jueves, 29 de mayo de 2014

Mi "Exilio Profesional"

Hacia ya varios meses que no preparaba ningún nuevo escrito para el blog, y ya hacía tiempo que quería haber publicado algún escrito nuevo, y más cuando el último escrito tuve que hacerlo "deprisa y corriendo" por la situación en que tuvo que desarrollarse ...; pero por motivos profesionales he estado durante un tiempo lejos de mi casa, y no he podido dedicarle al blog el tiempo necesario. Así que durante estos últimos meses, al no poder dedicarle al blog el tiempo necesario para preparar nuevos escritos, he tenido que dejarlo un poco "aparcado"; puesto que me gusta poder dedicar el tiempo necesario a la preparación de cada nuevo escrito, y si tengo que hacer escritos "deprisa y corriendo" y mal, prefiero no hacerlos, excepto en caso "de emergencia" (como fue el caso del último escrito).

Ahora que parece que la situación se ha "calmado", y que vuelvo a poder dedicar el tiempo necesario para poder preparar nuevos escritos; puedo volver a "desaparcar" el blog, empezando por este nuevo escrito, aunque es cierto que me hubiese gustado haber podido escribir sobre otro tema.

Para este nuevo escrito, me gustaría escribir sobre "la aventura" que me ha tocado vivir en estos últimos meses, y que a su vez fue la causante principal del "aparcamiento" del blog; ya que considero que contar lo que ha sucedido, puede ser útil, y puede servir de información para otros compañeros.

Desde que cree el blog, he procurado denunciar la situación que estamos sufriendo los camioneros en España; siempre he intentado que el blog pudiese servir de "herramienta", para poder difundir los problemas a los que nos enfrentamos, y las situaciones de abuso e indefensión que sufrimos en el ejercicio de nuestra profesión.

Desde hace mucho tiempo sufrimos, principalmente, los abusos de "las grandes compañías", y la competencia desleal, que ha permitido que muchos camioneros profesionales hayan sido sustituidos por "mercenarios" por el afán de lucro de compañías sin escrúpulos (a las que les da igual poner a "kamikazes" al volante con tal de ganar dinero) y por la dejadez (y por la permisividad) de políticos corruptos y sindicatos sinvergüenzas.
Y por supuesto esta situación se ha agravado debido a la actual crisis económica que esta sufriendo el país, lo que ha servido de excusa para favorecer los abusos de las "grandes compañías", y la competencia desleal en perjuicio de los camioneros.

Actualmente vivimos tiempos "extraños", en un país lleno de políticos corruptos y de sindicatos chorizos y sinvergüenzas, que están mas preocupados en robar y en "llenar sus bolsillos" (y/o los de sus "secuaces"), mientras el resto del país se esta hundiendo en la miseria.
Nuestro país esta infectado por una casta de chorizos sin escrúpulos, donde muchos políticos (y me da igual del partido que sean, porque en nuestro país hay políticos chorizos y sinvergüenzas en la mayoría de los partidos políticos) y/o muchos sindicalistas, con tal de "llenarse los bolsillos" y/o de conseguir beneficios, son capaces de "vender a su propia madre"; y a los que no les importa nada lo que les pase al resto de ciudadanos (y por supuesto, a los que les importa mucho menos cual vaya a ser el futuro para los camioneros).

Con semejante pandilla de alimañas y de sinvergüenzas "gobernándonos" y/o "defendiendo" nuestros derechos como trabajadores, no es de extrañar que en un sector como el del transporte, esas sabandijas estén más preocupadas en favorecer sus intereses y en vender su "alma" al "mejor postor", que en defender a los camioneros.
No tienen ningún problema, ni ningún escrúpulo, en venderse a los intereses de las "grandes compañías", permitiéndoles que contraten como conductores a "mercenarios" con sueldos miserables , permitiéndoles saltarse los convenios, permitiéndoles que se salten las leyes, y/o creándoles las leyes que mejor les favorezcan (como por ejemplo, con la nueva reforma de la LOTT, que comenzará a aplicarse para primeros del 2015, y donde harán imposible que puedan establecerse nuevos camioneros autónomos), con tal de conseguir "llenarse los bolsillos" y "otros beneficios". Esos políticos y/o sindicatos miserables, están dispuestos a "sacrificarnos" a todos los camioneros para beneficiar a las "grandes compañías", con el único interés de conseguir algo a cambio; y no les importa nada arruinar a miles de familias con tal de conseguir lo que quieren.

Y ante semejante panorama, es lamentable pensar que nuestro futuro profesional esta en manos de semejante gentuza. Esta casta de indeseables, interesados únicamente en su propio beneficio, y favoreciendo para ello a "los grandes" haciendo lo que ellos quieren.
Con toda esta basura, al final conseguirán el objetivo que pretenden las "grandes empresas", que no es otro que: "exterminar" a los transportistas autónomos, y "extinguir" a los camioneros profesionales, para poder sustituirnos a todos por mercenarios vendidos a los intereses de las "grandes compañías", y que trabajaran por un "trozo de pan".

Esta situación, hace que actualmente para un camionero español sea casi imposible poder trabajar en nuestro propio país. Muchos compañeros ya han tenido que enfrentarse a la "muerte profesional" (teniendo que abandonar la profesión y trabajar en otros sectores, para poder mantener a sus familias); y otros muchos hemos estado, estamos, y/o estaremos también "al borde del abismo".
Y por ello no es de extrañar que para poder continuar "sobreviviendo profesionalmente", y para intentar evitar la "muerte profesional", muchos hayamos explorado alguna de las pocas "otras opciones" que puedan existir, como fue mi caso, y lo que me llevó en los últimos meses a vivir "la aventura" que me he tenido que vivir en los últimos tiempos; sometiendome al "exilio profesional" (teniendo que irme a otro país, para poder seguir ejerciendo mi profesión).

Parto de la base de que el "exilio profesional" nunca debería ser una opción (ya que es muy lamentable que para poder seguir ejerciendo la profesión, practicamente te expulsen de tu propio país); además de que nunca ha sido una práctica que me guste, como ya había expresado en más de un escrito anterior del blog ...

Hay que pensar que un "exilio profesional" mal hecho, afectará a los profesionales del país al que se va, y eso no es bueno. Precisamente uno de los factores que han perjudicado a los camioneros españoles en los últimos años, ha sido el "exilio profesional" mal hecho de muchos conductores de otros países, que con tal de trabajar, han estado trabajando cobrando sueldos muy inferiores al sueldo que debían cobrar (y que esta estipulado en los convenios), y favoreciendo los intereses de las "grandes empresas", perjudicando al resto; puesto que desde entonces las "grandes empresas" no respetan los convenios y solo contratan conductores con sueldos inferiores a los sueldos que legalmente debían cobrar.

Por supuesto, no se puede meter a todos en "el mismo saco", y no todos los "exiliados" terminan "siguiendo el juego de las grandes empresas", pero como dice el dicho: "a río revuelto, ganancia de pescadores" ...; y eso es de lo que se aprovechan las grandes empresas, para que aprovechándose de la necesidad de los demás, pueden contratar a "profesionales" en condiciones de "esclavitud", haciendo que sus nuevos trabajadores estén trabajando saltándose las leyes y/o que estén trabajando por un "trozo de pan" en lugar de trabajar conforme a la ley, y por un salario digno. Por lo que aprovechándose de la necesidad de los "exiliados profesionales", las grandes empresas aprovechan la oportunidad, para poder convertir a muchos de esos "exiliados" en "mercenarios" dispuestos a trabajar como sea, y por lo que sea; es decir que contratan con unas condiciones laborales por las que el resto de profesionales no podemos trabajar.

Esto  podría parecer que no tiene importancia, pero en realidad tiene mucha importancia a la hora de poder valorar la situación actual que sufre el sector; puesto que una reducción en los costes (en este caso una reducción en los costes de personal), permite una reducción en los precios de los viajes.

Precisamente las "grandes empresas", han aprovechado para reducir considerablemente las condiciones salariales de algunos "exiliados profesionales" (saltándose la ley al pasarse los convenios que fijan los salarios mínimos en el sector por "el forro"), y permitiéndoles reducir ilegalmente los costes de personal por debajo de lo que podían hacerlo el resto de empresas y/o los transportistas autónomos que trabajan conforme a la ley. Y esta reducción en los costes de personal, les ha permitido reducir los costes de los viajes, tirando los precios, y llegando en muchos casos a hacer los viajes por unos precios ridículos e inferiores al "coste de rentabilidad" (los gastos que supone para el transportista la realización del viaje, por ejemplo el gasto de gasoil), contra los que las empresas y los autónomos que no siguen las prácticas ilegales de las "grandes empresas", no pueden competir.
Lo cual a la larga permite a las "grandes empresas" crecer a costa de explotar a los "exiliados profesionales" que trabajan para ellas; mientras que esa misma explotación, arruina al resto de empresas y a los autónomos.

Por eso, nunca he tenido una opinión favorable respecto al "exilio profesional", y en escritos anteriores del blog ya he mostrado mis dudas hacia esto; ya que, como acabo de expresar también en este mismo escrito, el "exilio profesional" mal hecho de unos, puede desembocar en la competencia desleal para otros.

Ya había comentado que el "exilio profesional" de algunos conductores de otros países, habían provocado que las "grandes empresas" se aprovechasen de la situación para ejercer una competencia desleal, contratando a parte de esos conductores por sueldos mucho menores de los que estábamos cobrando los conductores de aquí (y que estaban establecidos en los convenios), y/o haciéndoles que se saltasen las leyes (fundamentalmente las relativas a tiempos de conducción y descanso, y/o favoreciendo la manipulación de los tacógrafos); estableciendo unas condiciones laborales contra las que los conductores del país no podíamos competir, puesto que para un conductor del país una infracción de tacógrafo o una infracción en tiempos de conducción y/o descanso, supone la retirada del carnet de conducir, lo que es un grave problema para un conductor que precisamente necesita el carnet de conducir para poder trabajar.

Cuando comenzaron a llegar aquí los "exiliados profesionales" de otros países, las "grandes empresas" se aprovecharon para despedir a conductores veteranos, para contratar a algunos "exiliados" por sueldos mucho menores, y por sueldos menores del sueldo mínimo que debíamos cobrar los conductores (ahí vemos de que sirven los convenios, y los sueldos mínimos que ahí se ponen ...). Lo cual desemboca en la situación actual de los camioneros en España, donde los sueldos han bajado en pocos años a la mitad (e incluso menos) de lo que se cobraba antes, y donde los topes mínimos de los sueldos (fijados por los convenios) ya no se respetan; y también provoca que muchas "grandes empresas" solo quieran conductores que estén dispuestos a trabajar "a su riesgo", saltándose las leyes (sobre todo las de tiempos de conducción y descanso), y/o incitandoles a que manipulen el tacógrafo.
Y por supuesto, esta situación no hace ninguna gracia a los conductores que pierden sus empleos y/o a los conductores que están en paro, y que no pueden trabajar, porque no pueden competir contra esos sueldos, y que no quieren trabajar saltándose la ley; lo cual favorece entre los profesionales del sector un clima contrario al "exilio profesional" de conductores de otros países.

Precisamente el principal peligro del "exilio profesional" de conductores a otros países, radica en que empresas sin escrúpulos se quieran aprovechar de la necesidad de la gente que quiere trabajar, para que puedan saltarse los convenios y bajar los sueldos, pagando mucho menos de lo que deberían, y comenzando con una competencia desleal, que puede "reventar el mercado" (ya que las empresas que no quisiesen "seguir el juego", no podrían competir contra las que tirasen los sueldos de los conductores, que debido a eso podrían tirar los precios de los viajes).

Y por lo tanto el tema del "exilio profesional", es bastante delicado, puesto que la situación a la que desemboca el "exilio profesional" mal hecho, es la que es, pero según como se digan las cosas, puede parecer lo que no es; ya que, según lo que he escrito en este mismo texto y/o según lo que he escrito sobre el tema en escritos antiguos del blog, muchos lectores, pueden pensar que soy un racista y/o que estoy en contra de que conductores de otros países puedan trabajar en España.
No es el caso (además de que sería muy irónico por mi parte haber hecho algo sobre lo que estoy en contra), puesto que ni soy racista, ni estoy en contra de que conductores de otros países vengan a España a trabajar (en varias de las empresas en las que he trabajado, he tenido como compañeros a "exiliados profesionales", y no he tenido ningún problema con ellos); de lo que estoy en contra es de los conductores que vengan a trabajar aquí, cobrando mucho menos de lo que debe cobrar un conductor (y que esta fijado en los convenios), y/o que trabajen saltándose las leyes (y/o manipulando el tacógrafo), y que permitan la "jugada" de las "grandes empresas" favoreciendo la competencia desleal (y permitiéndoles a las "grandes empresas" que se "coman" a las otras empresas y/o a los autónomos).

Por lo que, mientras que el "exiliado profesional" que vaya a un país, quiera trabajar con las mismas condiciones que los conductores del país al que va, y no permita el juego de las "grandes empresas", no tengo ningún problema (además de que puede ser una experiencia bastante interesante, para ver como funciona el sector en otros lugares); que vengan o no conductores de otros países no es el problema, mientras todos "juguemos" con las mismas reglas, no hay problema.

Por lo tanto, ni estoy en contra del "exilio profesional" (aunque es lamentable que esta deba ser la única opción para que muchos puedan seguir ejerciendo su profesión), ni estoy en contra de los "exiliados profesionales"; estoy en contra de los "mercenarios", y de las "grandes empresas" que se aprovechan de los "exiliados" para "reventar el mercado" y eliminar a la "competencia" con tácticas sucias e ilegales (o que deberían ser ilegales).

Parto de la base, de que el "exilio profesional" nunca se debería poder considerar como la mejor opción; puesto que es bastante lamentable que por culpa de los "4 sinvergüenzas de turno" (ya sean los políticos, los sindicatos, y/o las "grandes empresas") los demás tengamos que plantearnos que para poder seguir trabajando debamos irnos de nuestro propio país.
Pero lamentablemente, la situación actual que vivimos en nuestro país, con la crisis económica en que nos encontramos, ha conseguido que volvamos a una situación similar a la que teníamos en nuestro país hace 60 años, tras la Guerra Civil durante la posguerra, donde mucha gente tuvo que irse a trabajar al extranjero para poder sobrevivir, y para poder mantener a sus familias. Así que, podemos "agradecer" a la "casta parasitaria" de políticos (que nos desgobiernan) y de "sindicatos" (que deberían defender nuestros derechos, pero que están más preocupados en "llenar sus bolsillos"), de que nos hayan devuelto a los tiempos de la posguerra; podemos "agradecerles" que hayan conseguido que seamos de los únicos países europeos que en lugar de avanzar hacia el futuro, hayamos retrocedido 60 años atrás.

Y la misma situación que sufren otros trabajadores, la sufrimos también los camioneros, pero nosotros todavía nos enfrentamos a una situación más difícil por las dificultades y abusos con los que nos debemos enfrentar, por las condiciones particulares de nuestro sector. Y puesto que la posibilidad de trabajar aquí de lo nuestro cada día es más reducida, no es de extrañar que a muchos se nos haya "pasado por la cabeza" la opción de irnos a trabajar una temporada al extranjero, para poder continuar trabajando de lo nuestro.

Así que entre ver la situación actual que tenemos aquí, y que llevaba un tiempo en el paro; la opción de irme una temporada al extranjero para poder continuar trabajando como camionero también "pasó por mi cabeza", y sin ninguna esperanza de poder continuar de otro modo, decidí arriesgarme.

Así que una vez tomada la decisión de someterme al "exilio profesional", llegaba el momento de comenzar la preparación de "la aventura", empezando por decidir hacia donde debía dirigir "mis pasos".
Valoré varias opciones, al principio valoré la opción de Alemania, donde se necesitan camioneros, pero donde a la vez hay un gran inconveniente como es el idioma (ya que yo no se nada de alemán, e ir a un país sin ningún conocimiento del idioma de allí, es un gran problema ...); así que decidí buscar otras opciones "más realistas", y dentro de ellas se encontraban las zonas de Inglaterra, Escocia o Irlanda, puesto que ya había conducido camiones por esas zonas cuando hacía ruta internacional, y por lo menos con el inglés, algo me podía defender.

Cuando ya tenía tomada la decisión del "exilio profesional", y estaba en plena búsqueda de posible destino, casi "de rebote", encontré una oportunidad para poder iniciar esta "aventura"; así que tras meditarlo, quise intentar aprovechar la oportunidad que se me presentaba, y me decidí a intentar "embarcarme para la aventura".

"La aventura" comenzó a principios del pasado mes de Septiembre del 2013, cuando me enteré (a través de una de las webs de empleo que solía visitar), de una oferta de empleo donde la empresa TRG solicitaba a unos 1.000 camioneros españoles para trabajar en Inglaterra; así que con la decisión ya tomada de someterme al "exilio profesional", decidí mandar mi currículum e inscribirme a esa oferta de empleo.

Unos días después, me llamaron, y tras realizar un par de entrevistas en una oficina que tenían en un pueblo de la zona de Valencia (lo que me suponía una "paliza en coche" y un buen gasto económico en gasoil, ya que para cada entrevista tenia que hacer más de 500 kilómetros de ida, y otros tantos kilómetros de vuelta ...); y tras hacer las pruebas que nos pidieron (tanto pruebas teóricas como pruebas prácticas), a principios del mes de Octubre, me informaron de que había superado las pruebas, y que a mitad del mismo mes, podría subir para Inglaterra con el siguiente grupo de conductores.

Así que con un par de semanas para preparativos y para organizar el viaje, comenzamos a ponernos en contacto entre todos los conductores miembros del grupo que íbamos a subir; y contactamos también con algunos de los conductores de los grupos anteriores, que ya habían subido antes que nosotros para la misma empresa (puesto que nuestro grupo iba a ser el 4º grupo en subir). Y por las informaciones recibidas de los que ya estaban en Inglaterra, comenzamos a sospechar que algo no "iba como debía" puesto que las informaciones que nos estaban facilitando no eran demasiado favorables.
Aún así, valorando que aquí poco podíamos hacer en este momento, y que posiblemente allí las cosas no podían estar tan mal como nos estaban diciendo, decidimos ir para allí; lamentablemente no tardaríamos en arrepentirnos de nuestra decisión.

El día 18 de Noviembre, volamos desde Madrid a Londres, y nos instalamos en un hotel en una zona "a las afueras" de Londres, cerca del Dartford Crossing (junto a la M25), donde instalaríamos "nuestro campamento" durante las siguientes semanas. Allí conocimos a los "supervivientes" de los 3 grupos que habían subido antes que nosotros, y que eran los que nos habían estado contando todo lo que estaba sucediendo.
Al día siguiente a nuestra llegada, como estaba previsto, tuvimos la "recepción" en la oficina de la base que la empresa tenía en la zona, con uno de los responsables; allí se "nos dio la bienvenida", y quedaron confirmadas parte de las sospechas que teníamos sobre lo que nos habían contado los "supervivientes" de los 3 grupos de camioneros que habían subido antes que nosotros para trabajar con la misma empresa.

Lamentablemente, como dice el dicho: a río revuelto, ganancia de pescadores ... Aprovechando los problemas que sufrimos en España, hay siempre gente y/o empresas (tanto nacionales como extranjeras) que quieren aprovecharse de la situación; y desafortunadamente eso sucedía en esta ocasión, caímos en "las redes" de quien quería aprovecharse de la situación.
Con la "promesa" de un trabajo fijo, y de trabajar distribuyendo la mercancía de una de las cadenas de supermercados más importantes del Reino Unido (que era lo que ponía en la oferta a la que nos apuntamos, y que fue lo que nos dijeron en las entrevistas en Valencia), caímos en "las redes" de TRG, una agencia cuyo único propósito era poder sacar adelante la campaña de Navidad; pero ya llegaremos a esa parte más adelante, ya que de eso prácticamente nos enteramos al final, y antes sucedieron otras cosas.
  
Para empezar, ya en la "recepción" que tuvimos en la oficina de la empresa, supimos que las pruebas que habíamos pasado en las entrevistas de España, no servían para nada; allí debíamos superar nuevamente un examen teórico, y uno practico (examenes que comenzarían a realizarse a partir del día siguiente). Ahí se nos comenzaron a "abrir los ojos", y nos comenzamos a dar cuenta que habíamos caído en una trampa.
Afortunadamente, nosotros al ir avisados con las informaciones que nos habían dado miembros de los 3 grupos que subieron antes que el nuestro, no pagamos los 100 € que nos pedían para reservar el hotel (ya que lo reservamos por nuestra cuenta), ni pagamos los 200 € que nos pedían para la inmobiliaria, para que nos gestionase para poder alquilar un piso (desafortunadamente, los de los grupos anteriores que pagaron esos 200 € nunca consiguieron el alquiler). Lo cual nos llevo a aprender un consejo muy útil, y que debe servir para cualquiera que quiera (o deba) someterse al "exilio profesional": si piden dinero por adelantado para cualquier gestión, por si acaso sospechar, y no adelantar nada.

Siguiendo con el avance cronológico de "la aventura", tras la recepción, donde confirmamos parte de nuestras sospechas, decidimos hablar entre los de nuestro grupo, para analizar como estaban las cosas, y para tomar una decisión. Finalmente decidimos continuar, fundamentalmente para que "la aventura" no hubiese sido inútil, y que por lo menos sacásemos algo de ella; así que básicamente decidimos quedarnos para poder conseguir los papeles para poder trabajar en Inglaterra, puesto que pese a ser Ciudadanos Europeos (igual que los ingleses), para trabajar en Inglaterra (o más bien para poder cobrar el sueldo en las empresas), es necesario obtener el número que allí se llama Insurance Number (que es el equivalente inglés al número de la Seguridad Social y/o de Hacienda).

Durante la primera semana, tuvimos cada uno del grupo un "assesment" (que básicamente es una prueba práctica), luego nos enteraríamos (ya que en España no nos habían informado de ello) que para trabajar en la mayoría de empresas de Inglaterra te hacen un assesment (lo que viene a ser una prueba) para comprobar tus capacidades y si eres lo que la empresa busca; nosotros subimos engañados desde España pensando que pasadas las pruebas que hicimos en las entrevistas en Valencia, ya subíamos a trabajar (puesto que fue lo que nos dijeron en las allí), pero nos encontramos con la "sorpresa" (que para nosotros no fue sorpresa, puesto que ya nos lo habían contado los de los grupos anteriores) de que debíamos superar el assesment, y hasta que no lo pasásemos no trabajariamos para la empresa (y que si tras 2 o 3 intentos no lo pasábamos, no trabajariamos para ellos).

Lamentablemente, el assesment (que consistía en una prueba de conducción con un camión ingles) para nuestro grupo fue una masacre, ya que de los 6 que eramos, a dos ni les quisieron hacer la prueba, y del resto, otros 3 cayeron en la prueba (a 2 les darían otra oportunidad a la semana siguiente), y yo tuve que esperar una semana para poder hacer el  dichoso assesment; puesto que, pese a lo que dijo el tío de Valencia, ya que yo ya le había avisado en la primera entrevista (porque acababa de renovar el carnet de conducir, y todavía no me había llegado el nuevo, y solo tenía el certificado provisional que te dan, pero que solo es válido en España), tuve que esperar 1 semana (hasta que recibí el en el hotel el carnet de conducir nuevo, que me tuvieron que enviar desde mi casa en España) para poder hacer el assesment.

Tras el "primer asalto", la situación no era "demasiado favorable", ya que llegamos a Inglaterra el lunes 18 de Noviembre, y el viernes 22 de Noviembre, de los 6 que eramos en el grupo, 2 ya sabían que no podrían trabajar para la compañía, 3 habían suspendido el primer assesment (2 de ellos volverían a repetirlo al principio de la semana siguiente, el otro se marcharía al día siguiente), y finalmente yo debía esperar a que llegase mi carnet de conducir renovado (que me llegó a mi casa de España al día siguiente de llegar a Inglaterra, y que tardaría 1 semana en llegar a Londres), para poder hacer la prueba.

"La aventura" estaba empezando a ser preocupante, así que decidimos esperar a la entrevista para la obtención del Insurance Number (para la que teníamos cita para el día 2 de Diciembre), para que por lo menos "la aventura" nos hubiese servido para algo. Para cuando llego esa fecha, el 2 de Diciembre, los dos que habían suspendido el primer assesment, tuvieron a la semana siguiente el segundo, y lo aprobaron; y uno de ellos ya estaba trabajando para la agencia. Yo ya había hecho la primera prueba, y al igual que los otros dos (y como era de esperar), la suspendí; pero el 3 de Diciembre, tendría la segunda prueba (que al igual que los otros dos compañeros aprobaría).
Finalmente los días siguientes a la entrevista para la obtención del Insurance Number, los compañeros a los que la agencia había descartado, decidieron regresar a España.

Así que, haciendo un repaso, nos encontramos que el Lunes 9 de Diciembre (3 semanas después de nuestra llegada a Inglaterra), de nuestro grupo de 6 conductores, 2 ya habían regresado a España después de haber sido descartados sin haberles dado la oportunidad de hacer la prueba, otro (que suspendió la primera prueba, y que ya no le dejaron hacer la segunda) se había ido a Bélgica con un amigo; uno de los que aprobó la segunda prueba, viendo el panorama que había, también decidió volver a España, y solo quedabamos 2 "supervivientes" que habíamos pasado la prueba.
Así que, aunque no sea muy bueno en matemáticas, considerando que fuimos 6, y nos quedamos 2, significaba que habían caído 4, es decir que mientras que el 33'33% del grupo continuábamos en "la aventura", el 66'66% del grupo había caído, o lo que es lo mismo, que habían caído el doble de los que nos habíamos quedado; y pese a que no eran buenas noticias, nuestro grupo era de los que mejor "porcentaje de éxito" había tenido (en función de los que habíamos subido a Inglaterra, y de los que nos habíamos quedado).

Por otro lado, durante esas 3 primeras semanas (entre el 18 de Noviembre, y el 9 de Diciembre), tuvimos que mantenernos con nuestros ahorros y/o con lo que nos dejaban nuestras familias desde España. Los 2 del grupo que habíamos logrado superar la prueba, y que habíamos empezado a trabajar para TRG, todavía no habíamos empezado a cobrar, puesto que hasta que no recibiésemos el Insurance Number, la agencia no nos comenzaría a pagar; así que, como no recibimos el número hasta una semana después de la entrevista en el Job Center para la obtención del Insurance Number, no empezamos a cobrar hasta el viernes 13 de Diciembre.

Pero bueno, llegado el primer día de cobro, parecía que ya empezaban a arreglarse las cosas, y que todo lo que habíamos pasado durante nuestra "aventura" por fin tenía su recompensa; pero nueva y desgraciadamente, volvíamos a estar equivocados ... Se acercaban las Navidades, y la agencia nos tenía reservado un "bonito regalo" ...

Para finales de la semana del 16 al 22 de Diciembre, nos preguntaron a los conductores españoles "supervivientes" que quedabamos de los 4 grupos que habíamos subido, sobre que días querríamos trabajar durante las navidades; a lo que les dijimos que no teníamos problemas, que estábamos allí para trabajar, y que salvo los descansos reglamentarios (según las normativas de tiempos de conducción y descanso), podíamos trabajar todos los días.
La sorpresa fue, que después de eso, la mayoría de los que continuábamos allí, terminamos de hacer viajes el 23 de Diciembre; y así nos enteramos al final de la semana siguiente (cuando debíamos cobrar, dado que el pago era a semana vencida) de que se cobraba por viajes, y por lo tanto si un día un conductor no hace viaje, por ese día no se cobra nada, así que si una semana no se hace ningún viaje, a la semana siguiente (dado que el pago era a semana vencida), no se cobra nada ...

Pero eso no fue todo ..., puesto que entre el 23 de Diciembre y el 5 de Enero, solo 2 de los conductores españoles que quedabamos, tuvieron un par de viajes; la cosa se estaba poniendo "complicada", y los ánimos estaban caldeados. Así que con los cabreos razonables, fuimos ha hablar con los responsables de la agencia, y ahí ya fue cuando nos soltaron "el bombazo"; puesto que nos dijeron que había terminado la Campaña de Navidad, y que de momento ya no había viajes para nuestro almacén.

Tras hablar con otros compañeros (no españoles) que trabajaban para la misma agencia, nos enteramos de que uno de los principales cargadores que nos daba los viajes (la cadena de supermercados), aprovecharía el mes de Enero (y parte de el mes de Febrero), que era "temporada baja", para dar vacaciones a sus conductores, y que solo con sus camiones ya les bastaba para cubrir la "temporada baja". Así que hasta mediados de Febrero, como pronto, no volverían a empezar a mandar mas viajes a nuestra agencia; y con el otro cargador principal, pasaba más o menos lo mismo.
  
Así que, a principios de Enero, los "supervivientes", por fin descubrimos la cruda realidad; lo que se suponía que era un trabajo permanente en realidad era un "trabajo de temporada". Con la promesa de un trabajo fijo, habíamos caído en las redes de una agencia como TRG, que lo único que buscaba era poder sacar adelante la Campaña de Navidad, y que una vez acabada la Campaña, cada uno que se busque la vida.
Por lo tanto, contando que los conductores cobrábamos por viajes (por lo que sino hacíamos viajes no cobrábamos nada), podíamos deducir que la intención que podía tener la agencia fuese que durante Enero y Febrero, nosotros sobreviviesemos como pudiésemos (sin cobrar), y a la espera de que comenzase la siguiente campaña.

Fue un duro golpe, y obviamente, no podíamos confiar en la agencia; puesto que no podíamos estar 2 meses "viviendo del aire". Así que, la mayoría de los "supervivientes", empezamos a buscar trabajo en otras agencias o en otras empresas; pero en muchas de ellas nos pedían tener canjeados los carnets de conducir (los carnets de conducir españoles por los carnets de conducir ingleses), cosa que la mayoría no hicimos durante el tiempo en que habíamos estado trabajando con "los otros".
A primeros de Enero, y tras el "mazazo" recibido, iniciábamos una "carrera contrareloj"; la "aventura" se transformaba en una "aventura por la supervivencia", puesto que debíamos conseguir ingresos, antes de quedarnos sin dinero, y de tener que regresar a España (sin trabajo y muchos de nosotros arruinados). Algunos compañeros se fueron unos días a España, otros se quedaron, y yo aguanté hasta que me quedé sin presupuesto.

Al ir pasando los días y no conseguir un nuevo trabajo, comencé a ir quedandome sin presupuesto, y pese a aguantar todo el tiempo que pude, antes de quedarme a 0, tuve que organizar mi regreso a España "de urgencia". 
Así que el 15 de Enero, regresé a España, en teoría para estar unos días con la familia, pero la situación no era exactamente esa; puesto que desde Inglaterra nosotros estábamos en una posición complicada, ya que para no preocupar a las familias, no les estábamos contando como estaban las cosas exactamente. En realidad había regresado porque me había quedado sin presupuesto, y tuve que regresar antes de quedarme tirado en Inglaterra; y como de costumbre la "Ley de Murphy", volvió a jugar en mi contra, y mi regreso "de urgencia" coincidió en el tiempo en que solicité el canje del carnet de conducir español por el ingles, y tuve que regresar antes de recibir el carnet de conducir ingles (por lo que tuve que regresar a España sin carnet de conducir).
Y esta circunstancia me obligaba a decidir que hacer para conseguir que mi carnet de conducir canjeado, llegase a España; para lo que me quedaban 2 opciones, o cuando llegase el carnet pedirle a alguno de los compañero "supervivientes" que quedaban en Inglaterra que me enviasen el carnet a España, o regresar personalmente a Inglaterra para recoger el carnet (y de paso para una "segunda parte" de "la aventura").

Como ya he dicho, volví a España el 15 de Enero, y estuve unos 15 días, durante los cuales mantenía el contacto con los compañeros "supervivientes" que quedaban en Inglaterra (y los de mi grupo que habían caído); y me enteré que a 2 de los "supervivientes" la agencia les había dado la oportunidad de ir a trabajar a un almacén en una ciudad al norte de Londres, donde la agencia llevaba la distribución de las mercancías del almacén.

Tras enterarme de esto, pedí explicaciones a la agencia de porque a algunos si que les ofrecían esa posibilidad de traslado, y a otros no nos la ofrecían; cosa de la que me arrepentiría mas adelante ... Lamentablemente, la agencia hizo caso a mis peticiones, y me ofreció la posibilidad de ir al mismo almacén que los otros 2 compañeros "supervivientes" que habían accedido a ir al nuevo destino; del resto de "supervivientes" quedaba 1 trabajando para otra compañía, y otro que iba a trabajar con otra compañía (aunque no de conductor).
Así que tras "mis vacaciones" en casa, volví a subir a Inglaterra a principios de Febrero, y esta vez para la zona donde estaba el "nuevo almacén" (en Dunstable). Llegué allí, 2 días antes de tener que presentarme en el almacén, y me reuní con los compañeros "supervivientes", para saber como estaba yendo el tema.

Nuevamente la agencia reservaba "sorpresas", puesto que cuando me presenté en el almacén, y pese a que al igual que los otros dos compañeros habíamos estado trabajando para la misma agencia en la otra base, tuve que volver a pasar una prueba; aunque la superé sin problemas. Al día siguiente, junto con otro conductor (no español) que había pasado la prueba, pasamos una jornada donde nos informaron sobre las normas del almacén, y como se debían hacer las cosas allí; y a partir del día siguiente, empecé con los viajes.

Ya de por si, el tipo de ruta, no es que fuese de mis favoritos, puesto que se trataba de reparto; así que te cargaban el camión en el almacén con la carga en "carritos" para distribuir a varias tiendas. Así que además de conducir, te tocaba descargar la mercancía en las diversas tiendas (aunque hay que reconocer que por lo menos en el turno de por las noches, te ponían un ayudante para las descargas); así que era una "matada" de rutas.

Por otro lado, había algunas cosas discutibles, como que no se pagaba por las horas de ruta reales, sino por las horas según el plan de ruta que hacían en el departamento de transportes del almacén. Esto es, que si según el "papel" decían que en hacer la ruta se tardaban 8 horas, pero tardabas 12, te pagaban 8; porque como de costumbre, la mayoría de departamentos de transportes o de tráfico de las empresas, hacen las rutas teniendo en cuenta los kilómetros y la velocidad del camión, pero no tienen en cuenta las circunstancias de la carretera (tráfico, trazado, ...), y que el camión no puede ir todo el rato a velocidad máxima (90 km/h).

Así que a la larga, el 90% de las veces, se cobraba de menos, porque rara vez coincidían los tiempos que ponían en el planning, con el tiempo real de las rutas; y normalmente siempre se equivocaban en favor de la empresa, muy rara vez se equivocaban a favor del conductor (es decir que se acabase la ruta en menos horas de las que ponía en "el papel").

Pero bueno, por lo menos trabajabamos, y cobrábamos; así, que parecía que por fin nos empezaban a funcionar las cosas. A la semana de volver a Inglaterra, quise evitar parte de los errores de la vez anterior, y encontré una habitación en una casa a 35 - 40 minutos (andando) del almacén, y que se convertiría en "mi base" durante los 2 meses siguientes.

Al volver a Inglaterra, conseguí mi carnet canjeado, que lo recibieron en nuestra "antigua base" durante "mis vacaciones", y uno de los compañeros "supervivientes" lo guardo hasta mi regreso. Así que a la semana de mi regreso, tenía mi carnet de conducir inglés, volvía a trabajar, y estaba instalado en una casa.
Parecía que por fin nuestros sacrificios y nuestra "aventura" había merecido la pena, y que por fin estábamos empezando a recoger los frutos. Pero por supuesto, la agencia, si ya nos había traicionado una vez, era de esperar que lo volviese a hacer, y por supuesto, así fue (por lo menos para mi).

Poco después de mi regreso a Inglaterra, uno de los compañeros consiguió una oferta de otra empresa (de una empresa seria), y se fue a trabajar con ellos; así que solo quedabamos 2 "supervivientes" en TRG. Nosotros, por supuesto, sospechabamos que tras lo sucedido en nuestra "antigua base", la agencia podía volvernos a traicionar, y cuando nuestro compañero cambio de empresa, decidimos empezar a buscar otras opciones, por si acaso.

Pero las cosas, por lo menos para mí, se desencadenaron más pronto de lo que preveía, y me pillaron "por sorpresa" ...; puesto que la propia forma de trabajar de la agencia, sobre todo en lo relativo a dar las rutas a los conductores, no me hizo ver a tiempo lo que estaba pasando.

Las rutas no eran fijas, y por lo tanto, la agencia iba avisando a los conductores cuando los necesitaba para realizar alguna ruta, normalmente te llamaban (o te enviaban un mensaje) al mediodía para la salida por la tarde, por la noche, o para la mañana siguiente; pero si ese día no tenían ruta para ti, no te avisaban. Por lo que era normal que pudieses estar 2 o 3 días sin recibir noticias de la empresa; así que en el mejor de los casos, en una semana podías hacer 5 rutas, otras semanas podías hacer 4 rutas, otras 3, ...

Así que cuando empecé a estar unos días sin recibir noticias, no me pareció extraño, y simplemente esperé a recibir noticias. Pero las últimas 2 semanas, ya había hecho solo 2 rutas por semana (lo cual salarialmente no era bueno para mi); y esta vez, los 2 o 3 días normales sin recibir noticias, se convirtieron en 1 semana, y ahí ya me di cuenta que algo no iba como debía.

Lamentablemente entre las 2 últimas semanas de "rutas mínimas", donde apenas había podido cubrir gastos (básicamente alquiler de la habitación y comida), y la "semana en blanco", me habían hecho perder 3 semanas vitales; y esas 3 semanas vitales serían las que señalarían mi destino. Puesto que perder esas 3 semanas donde podía haber empezado a trabajar con otra compañía (y por lo tanto haber mejorado mis condiciones de presupuesto, y haber podido cambiar mi destino), las perdí creyendo que continuaba trabajando para la agencia; y esa tardanza en comprender la situación real, la lamentaría demasiado tarde. 

Al pasar la "semana en blanco", y al comprender que la agencia me había vuelto a traicionar, decidí aplicarme seriamente en la búsqueda de un nuevo empleo; y me inscribí (entre otras) en otra agencia, con la que haría un viaje, pero en la que tenía una "gran penalización", puesto que al no tener coche en Inglaterra, mis desplazamientos a diferentes zonas de trabajo, estaban muy limitadas. Para esa nueva agencia, haría un viaje.

Cuando la "semana en blanco" se convirtieron en 2 semanas "en blanco", ya vi que mi tiempo en TRG, había terminado, y por lo menos me "quede a gusto" mandando sendos mensajes a los responsables, quejandome por mi situación, recordando su doble traición, comunicandoles que no tenía ninguna confianza en ellos, y que por lo tanto no volvería a trabajar para ellos; y aunque no me sirvió de mucho, por lo menos me desahogue, ya que como dice el dicho: "de perdidos al río" ...
Tras esto, y tras otra "semana en blanco", buscando nuevas empresas y/o esperando más viajes de la otra agencia; vi que no encontraba nada, que no recibía nuevos viajes, y que tras las ultimas semanas de ingresos "mínimos" (o sin ingresos) mi presupuesto comenzaba a flaquear, como en la primera parte de "la aventura".
Así que con semejante panorama, y antes de volver a quedarme sin presupuesto, como la vez anterior, decidí darme un "ultimátum", y me dí unos días de plazo para tomar una decisión definitiva, esperando que la cosa cambiase antes de quedarme sin presupuesto. Pasado el plazo del "ultimátum", la cosa no había cambiado, así que decidí organizar por última vez la "operación de rescate", y comencé a organizar mi regreso final a España.

Organicé mi regreso para el martes de la semana de Semana Santa, a mitad de Abril, cuando volaría con destino a España, y con la decisión ya tomada, y el pasaje de vuelo comprado, el sábado anterior, por la mañana, recibí llamada de la "nueva" agencia por si quería trabajar la semana siguiente; pero ya era demasiado tarde, me estaba quedando sin presupuesto, mi "operación de rescate" ya estaba montada, y tras lo sucedido con la agencia "vieja", no podía arriesgarme a perder el dinero del pasaje del vuelo por quedarme una semana más, sino me aseguraban que iba a trabajar con continuidad.
Así que llegado el día del vuelo, y tras reunirme por última vez el fin de semana con los 2 compañeros que quedaban en la zona (ya que los otros dos que quedaban en Inglaterra vivían por la zona de Londres), regresé a España, y dí por finalizada mi aventura. 

Así que, 6 meses después de que iniciásemos "la aventura", nos encontramos conque finalmente de los 1.000 conductores españoles que solicitaban (en la oferta por la que iniciamos la aventura), en realidad solo habíamos subido unos 30 conductores, de los cuales sólo 6 habíamos logrado trabajar para la agencia, y de los cuales ya solo quedaba un único "superviviente" en la agencia. Así que de "1.000", solo había "sobrevivido" 1, y por otro lado quedaban 2 conductores más trabajando para otras empresas, y otro trabajando en otra empresa (pero no de conductor); el resto de los 30 y tantos que subimos, habíamos caído, incluido yo.

Es decir, lo que se suponía que podía ser una "gran aventura", y nuestra oportunidad para poder seguir trabajando de lo nuestro; solo tuvo éxito para 4 compañeros, el resto no pudimos llegar "al final", y muchos de los que caímos tuvimos que regresar a casa "con el rabo entre las piernas" y arruinados.

Bueno, así que todo esto fue lo que sucedió en mi "aventura" y "exilio profesional", que no fue como esperaba; y que personalmente fue una gran derrota tanto personal como profesionalmente.
Y pese a que no salió como esperaba, me gustaría que nuestra "aventura" (y sobre todo la de los que hemos caído) pueda servir para algo; y por ello me gustaría terminar este escrito con una especie de "moraleja" para todos aquellos camioneros que se hayan planteado someterse a una "aventura similar" de "exilio profesional".

Básicamente esta "moraleja" se basaría en 7 puntos básicos (que explicaré a continuación), y podría servir como recomendación y/o como guía para quien quiera enfrentarse al "exilio profesional":

Punto 1: No podemos hacer lo mismo por lo que nos estamos quejando, y contra lo que queremos luchar en nuestro país.
Punto 2: Ser realista, y valorar nuestras cualidades y nuestros defectos, para saber a donde podemos ir.
Punto 3: Investigar, fundamentalmente, sobre lo que se necesita para poder trabajar, y como organizarse para vivir en el destino.
Punto 4: Desconfiar, no confiar en "todo el mundo", y ser conscientes de que mucha gente (o empresas) pueden querer aprovecharse de nuestra situación para su propio beneficio.
Punto 5: Conocer que presupuesto necesitamos, y tener preparado el presupuesto que creemos que vayamos a necesitar, hasta poder defendernos allí con nuestros propios ingresos.
Punto 6: Ser fuerte mentalmente, y estar preparado para superar la "carga psicológica" que se va a sufrir.
Punto 7: Estar preparado para todo, y por si acaso tener preparado un "plan de rescate" o "plan de evacuación".

Punto 1: No podemos hacer lo mismo por lo que nos estamos quejando, y contra lo que queremos luchar en nuestro país.
Si se decide someterse al "exilio profesional" tener una cosa muy clara, y es que no debemos cometer el mismo error que han cometido otros "exiliados profesionales" y que han llevado a la difícil situación que pasamos los camioneros en España. Es decir, si vamos a trabajar de camioneros en otro país, debemos cobrar lo que cobran los conductores de allí, y trabajar respetando las leyes y sobre todo las normativas de tiempos de conducción y descanso.
No vayamos a ser "cabrones" y queramos pasarles a otros camioneros en otros países el problema que tenemos en España; ya que en ese caso solo conseguiremos que no nos respeten, y que no sea de su agrado que conductores españoles se sometan al "exilio profesional" en sus países.

Punto 2: Ser realista, y valorar nuestras cualidades y nuestros defectos, para saber a donde podemos ir.
Es decir, querer ir solo a aquellos sitios donde consideremos que tenemos capacidades (fundamentalmente a nivel de idioma) para poder defendernos, tanto a nivel de trabajo, como a nivel de vida "normal" (por ejemplo para poder hacer trámites, para poder hacer la compra ...). Es muy difícil sobrevivir en un sitio donde no podemos defendernos.
No queramos irnos a Alemania o a Corea (por ejemplo), sin saber el idioma, porque tendremos muy pocas posibilidades de vivir allí. 

Punto 3: Investigar, fundamentalmente, sobre lo que se necesita para poder trabajar, y como organizarse para vivir en el destino.
Cuando ya sabemos (o creemos saber) a donde podemos ir, investigar sobre las leyes y "costumbres" del país, para conocer que tramites se deben hacer para poder trabajar, y cual es la mejor forma de organizarse para vivir; por ejemplo si se debe alquilar una habitación (o casa), y como hacerlo, si conviene subirse coche, ...
Ir a "tiro hecho", si sabemos lo que se necesita, y como hay que hacer las cosas cuando se este allí; desde el minuto 1 tras la llegada, podremos hacer lo necesario, no perder tiempo, y así poder dedicar nuestros mayores esfuerzos a la búsqueda del trabajo que deseemos.

Punto 4: Desconfiar, no confiar en "todo el mundo", y ser conscientes de que mucha gente (o empresas) pueden querer aprovecharse de nuestra situación para su propio beneficio.
Como dice el dicho: a río revuelto, ganancia de pescadores. Hay mucha gente (y empresas) sin escrúpulos en todos los sitios, que solo ven el símbolo del dinero en cada cosa que ven, y a los que no les importa hacer cualquier cosa con tal de conseguir beneficios; y si para ello deben engañar y/o estafar a "4 desesperados", no tendrán ningún escrúpulo en hacerlo. Por ejemplo, si vamos desde aquí con una oferta de trabajo "apalabrada" o "segura", pensar que igual cuando lleguemos allí las cosas no van a ser como pensábamos, y tener preparado un "Plan B", por si acaso; que no nos pillen por sorpresa.

Punto 5: Conocer que presupuesto necesitamos, y tener preparado el presupuesto que creemos que vayamos a necesitar, hasta poder defendernos allí con nuestros propios ingresos.
Aunque es muy bonito ser idealista, y pensar que no todo es dinero, lamentablemente en este caso, el dinero es fundamental; si queremos iniciar este tipo de "aventura", y no tenemos el dinero suficiente para poder aguantar hasta podernos defender con lo que ganemos allí, la "aventura" esta condenada al fracaso casi al 100%. Es fundamental que investiguemos (por ejemplo buscando por foros, o preguntando a compatriotas que viva por allí), lo que cuestan las cosas (alquileres, alimentos, ...), y que valoremos el tiempo que creamos que vayamos a tardar en poder empezar a trabajar y a ganar dinero, para poder trazar un presupuesto aproximado del dinero que vayamos a necesitar hasta poder defendernos por nosotros mismos.

Punto 6: Ser fuerte mentalmente, y estar preparado para superar la "carga psicológica" que se va a sufrir.
Puede parecer que el aspecto mental no tenga importancia, pero la "carga psicológica" que vamos a soportar en muchos momentos puede ser muy fuerte, y por muy "fuertes" físicamente que seamos, si "caemos mentalmente", lo empezaremos a ver todo negro, y puede llegar un momento en que la presión sea tan fuerte, que no podamos soportarla y decidamos abandonar la "aventura". Sobre todo al principio, hay que tener en cuenta, que vamos a un país "extraño", donde la vida seguramente sera "diferente", donde posiblemente estemos "algo limitados" con el idioma, y nos podemos sentir como "pez fuera del agua"; además tendremos pocos amigos y/o compañeros cerca, y nuestra familia estará lejos. Todo ello nos afectará mentalmente en algún momento, y nos producirá un "bajón", y debemos estar preparados para ello.

Punto 7: Estar preparado para todo, y por si acaso tener preparado un "plan de rescate" o "plan de evacuación".
Ya que por muy preparados que estemos, o por muy bien que empiecen las cosas, puede pasar cualquier cosa que nos pueda colocar en una situación delicada; por ejemplo al no encontrar trabajo en el tiempo previsto, y/o al perder el trabajo que se tenía (o que se suponía que se tenia), e ir pasando el tiempo y no encontrar nada (con la consiguiente perdida de presupuesto, y la incapacidad para poder recuperarlo). Esto puede hacer que llegue un momento que nos quedemos sin presupuesto, y esto es muy peligroso; puesto que si ya es delicado quedarse sin presupuesto en casa, hacerlo en un país extranjero, y sin posibilidad de conseguir más presupuesto, nos pone en una situación muy comprometida, y estamos demasiado lejos para pensar que nadie pueda "rescatarnos".
Por ello es fundamental cuando se traza el presupuesto antes de iniciar la "aventura", y/o con la "aventura" ya iniciada, saber como se podría organizar el regreso a España, y cuanto nos costaría. Personalmente, desde mi experiencia, he tenido que hacer uso del "plan de rescate" las dos veces que durante mi "aventura" he estado fuera; tenía trazado el presupuesto, y el límite (lo que me costaría el "plan de rescate" con billete de avión, traslados a los respectivos aeropuertos, y transporte desde el aeropuerto hasta mi localidad), y una vez que se llega al límite que se ha marcado, hay que tener todo preparado para poder organizar rápidamente el "plan de rescate", y poder regresar por nuestros propios medios.

Finalmente para acabar este escrito, pese a que mi experiencia no ha salido como esperaba, y que me ha supuesto más perjuicios que beneficios, puedo decir que ha sido una experiencia interesante; y como dice el dicho: "se aprende más de las derrotas que de las victorias". Me gusta pensar que tras esta experiencia vivida, este es mi caso, pese a haber sido derrotado, he podido aprender cosas interesantes; y pese a que para mi esta "aventura" ha terminado, seguro que algunas cosas de las que he podido aprender durante la experiencia, me pueden servir en el futuro.
Ahora es momento de que "sane mis heridas", y encuentre cual debe ser mi próximo objetivo; mientras tanto continuaré "dando guerra" con el blog.